sábado, 11 de febrero de 2012

LA (IN)JUSTICIA

LA (IN)JUSTICIA
Algunos jueces creen que aún están en el siglo XVIII, cuando aplicaban (in)justicia como les venía en gana, al servicio de los poderosos. Parece que ignoran que, en un estado de derecho, los jueces son funcionarios al servicio de los ciudadanos para impartir justicia y no para conseguir sus intereses políticos o personales. Incluso, como dice su portavoz, es intolerable que alguien ponga en duda sus arbitrarias decisiones.
Con toda seguridad el ciudadano de a pie no conoce las leyes como sus ¿señorías? Y mucho menos las cuestiones formales, pero de lo que si sabe la gente es de justicia e injusticia. No es justo que asesinos y cómplices no vayan a la cárcel por mucho tiempo, no es justo que políticos corruptos sean “no culpables” y no es justo inhabilitar a un juez por perseguir a esos políticos corruptos e intentar devolver un poco de dignidad a unos muertos.
Todo esto con la complacencia de un gobierno que está encantado, viendo como sus amiguetes se van de rositas por cuestiones formales o claras manipulaciones. Luego el presidente nos pide el apoyo de todos, la vicepresidenta reponer el honor de los corruptos y otro candidato que hay que decir la verdad. Patético y vergonzante.

domingo, 29 de enero de 2012

SOSTENIBILIDAD


SOSTENIBILIDAD

Resulta curioso que las grandes crisis económicas hayan venido después de periodos de prosperidad. ¿Por qué ocurre esto? Quizá la excesiva ambición humana ha provocado que cuanto más tenemos, más queremos tener y que todo vale para conseguirlo. Los gobiernos deberían haber controlado estas situaciones, pero estaban más preocupados de no perder votos y, ¿cómo iban a tomar medidas en contra de la euforia generalizada? Es mejor apuntarse al carro de los “triunfadores” y brindar por la buena vida, permitiendo más de lo legal y razonablemente correcto.

Puede que haya llegado el momento de decidirnos a actuar para evitar estos desastres y entender que, para que los avances en la calidad de vida, las mejoras económicas y sociales, … sean reales, deben de ser sostenibles y eso supone que no se deben basar en la especulación, en buscar sólo los beneficios del dinero en un momento determinado y de cualquier forma, sino que deben de poder prolongarse en el tiempo y hacerse extensibles a toda la sociedad.