domingo, 27 de enero de 2013

Esperanza

ESPERANZA

Parece que las situaciones adversas agudizan el ingenio y las ganas de echar fuera los sentimientos que nos producen. Quizás por eso me he vuelto a sentir poeta y este es el resultado:

De repente, todo cambia.
El viento rola
y el hedor se vuelve.
Un cosquilleo inquietante
cambia el rictus del ejecutor.
Más rabia.
Parece que su falacia
está a punto de desmoronarse.
Esperanza.
¿Será cierto?...
Va creciendo a lo lejos
un clamor incesante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario